Champú orgánico

Los champús orgánicos son unos productos de higiene del cabello compuestos, principalmente, por ingredientes naturales procedentes de la agricultura orgánica. Éstos, están sujetos a especificaciones muy estrictas como, por ejemplo, tener prohibido el uso de pesticidas artificiales, fertilizantes o herbicidas durante su cultivo.

Además, en su composición, no pueden contener organismos genéticamente modificados (OGMs), siliconas, parabenos, perfumes artificiales, tintes sintéticos o productos petroquímicos.

Es decir, son muchas las limitaciones a las que es sometido un champú para poder ser comercializado como orgánico, por lo que podemos estar completamente seguros de que su uso estará 100% certificado y avalado por las autoridades sanitarias.

¿Por qué usar un champú orgánico?

Muchos de nuestros problemas capilares, como la caspa, el cabello dañado, seco o quebradizo, pueden estar causados por los productos químicos que se encuentran en los champús y tratamientos tradicionales. Es decir, nosotros mismos, durante las acciones de lavado y ‘ciudado’ del cabello, estamos contribuyendo a que éste se deteriore y, cada vez, presente un peor aspecto que -por otro lado- nos obliga a profundizar en su lavado y ciudado.

Un círculo vicioso del que no podremos salir si continuamos utilizando shampoos tradicionales pero que podemos comenzar a mitigar con los champús orgánicos; y es que, estos productos permiten lavar el cabello con suavidad y aportar todos los nutrientes que necesita sin dañarlo.

Además de proteger el cuero cabelludo de los productos nocivos contenidos en los champús tradicionales, al comprar productos orgánicos, también se está comprando de manera responsable y contribuyendo con una forma de cultivar responsable con la naturaleza y con nuestra propia salud.

Cada etiqueta orgánica contiene una serie de requisitos:

  • garantizarán el uso de ingredientes biodegradables,
    prohíben el uso de materias primas no renovables
    aseguran que los champús son cruelty free, es decir, que no han sido testados en animales.

¿Cómo elegir un champú orgánico?

La actitud hacia lo orgánico difiere según las convicciones de cada persona, sin embargo, las etiquetas orgánicas están ampliamente controladas y garantizan que el champú que escojamos pueda ser fácilmente identificable con el propósito que tenemos. En todos se garantiza el uso de ingredientes naturales o cultivados orgánicamente, así como la exclusión de ingredientes químicos.

Es importante que los productos que se venden como ‘orgánicos o ecológicos’ cuenten con las etiquetas de certificación correspondientes pues, sin estas etiquetas, el producto no se considera ecológico.

Una vez conocido ésto, podemos conocer algunas pistas que nos pueden ayudar a la hora de discernir entre dos champús y escoger el que, realmente, se ajuste a nuestras necesidades y sea completamente orgánico.

Los champús orgánicos no tienen ni sulfatos ni parabenos

Muchos champús contienen la frase ‘libre de parabenos y libre de sulfatos. En efecto, los sulfatos utilizados en la industria cosmética por su acción limpiadora son un componente agresivo -es más, son detergentes- y están prohibidos en los productos orgánicos. Es más, los sulfatos han sido ampliamente denunciados en los últimos años por sus características nocivas y cancerígenas.

Los parabenos, por su parte, se utilizan en la fabricación de champús como conservantes, pues evitan el crecimiento de hongos en el producto. Al igual que los sulfatos, los parabenos también han sido muy criticados, pues podrían ser cancerígenos y -además- provocar alergias en algunas personas. Así pues, los parabenos también están prohibidos en los productos orgánicos, por lo que ya puedes imaginar por qué un champú orgánico tendrá una vida útil más corta que los productos tradicionales.

Un truco puede ser comprar envases más pequeños que los convencionales a la hora de comprar un champú orgánico. Comprando menos cantidad -las veces depende de cuánto se utilice- nos aseguraremos de que siempre está en las mejores condiciones y, sobre todo, no lo echaremos a perder cuando se haya estropeado.

La etiqueta asegura que un champú, es orgánico

Como hemos dicho antes, el uso de productos orgánicos pretende asegurar el uso de productos de calidad para el cuidado del pelo (incluso, de la melena, en el caso de que se tenga la suerte de lucirla).

Hoy en día, los productos orgánicos están ampliamente disponibles pero -para evitar sorpresas desagradables- es mejor comprobar la etiqueta de los champús orgánicos; está le garantizará que ha escogido un champú suave, no dañino y respetuoso con la tierra y su cabello. Además, Internet cuenta con multitud de reviews e -incluso- la capacidad de poder visualizar el producto y su composición sin salir de casa, por lo que podemos (examinar a conciencia) qué ingredientes son mejores para nuestro cuidado orgánico del cabello.

Esperamos que nuestro artículo te haya ayudado a encontrar el mejor champú orgánico y te ayude a dar el paso a cuidar tu pelo y tu salud de la forma más natural.

Cómo usar productos orgánicos para el cuidado del cabello

A la hora de optar por productos orgánicos (como los champús) para el cuidado del pelo, una de las mejores opciones de escoger una rutina capilar 100% verde que mantenga nuestro cabello con un aspecto saludable y que, además, aporte brillo sin utilizar siliconas artificiales.

¿Qué cuidado del cabello orgánico debo elegir?

Cada tipo de cabello es único y, cada persona, nos encontramos en un punto distinto cuando decidimos optar por champús -y otros productos- orgánicos de salud capilar.

Por ejemplo, para cuidar un cabello graso, debemos escoger un producto de cuidado capilar orgánico que desintoxique y purifique (limpie) el cuero cabelludo. Las máscaras purificadoras refrescan el cuero cabelludo para evitar el exceso de sebo y la formación de caspa grasa.

Por otro lado, el cabello seco tiene una amplia gama de opciones: desde acondicionadores a bálsamos capilares pasando por productos orgánicos que no necesitan aclarado, mascarillas reparadoras de todo tipo… existe una gran variedad de productos orgánicos que ayudan a restaurar el cabello seco, frágil y quebradizo.

Por último, cuando se utilizan tintes pero se tiene el cabello dañado por las repetidas coloraciones, lo ideal es optar por productos de cuidado natural (especiales para el cabello teñido) que no dañen la fibra capilar.

Rutina de cuidado del cabello orgánico

El cuidado capilar no consiste en comprar otro champú y empezar a utilizarlo sin tener en cuenta las especificaciones del producto, el tiempo que será necesario para notar resultados, el estado en el que se encuentra nuestro pelo… son muchos los factores que hacen que cada rutina orgánica del cabello tenga una duración distinta.

Aún así, os dejamos unos consejos básicos para quienes estáis comenzando en el mundo de los champús y de la utilización de materiales orgánicos para el tratamiento de vuestro cabello.

  • Uso del prechampú natural: se aplica sobre el cabello seco y se deja actuar un mínimo de una hora. Después, antes del uso del champú orgánico, se aclara con agua abundante.
  • Champú orgánico: aunque de primeras puedas extrañarte porque apenas genera espuma o crea mucha menos que tu shampoo de antes, no te preocupes, es normal. Los champús normales tienen sulfatos (detergentes) que sólo sirven para crear una espuma que arrastra todo lo que encuentra a su paso por el cuero cabelludo y que reseca y desprotege tu pelo.
  • El acondicionador orgánico: requiere un tiempo de aplicación más largo (para que los ingredientes naturales tengan tiempo de actuar) que un acondicionador estándar. Es necesario aplicarlo durante 5 ó 10 minutos antes de aclarar el cabello.
  • La mascarilla capilar orgánica, también necesita algo más de tiempo para causar efecto sobre el cabello. Mientras que los productos ‘clásicos’ contienen agentes químicos que abren inmediatamente el pelo, los ingredientes activos naturales necesitan de más tiempo para penetrar y nutrir en la fibra capilar.

Ventajas y desventajas del cuidado con champús orgánicos

Durante nuestra vida hemos maltratado nuestro cabello con planchas a altísima temperatura, tirones, champús con sulfatos y parabenos, lacas y siliconas ultra brillantes. La verdad es que, casi, es un milagro que tengamos la opción de seguir teniendo pelo y -más aún- de poder hacer un reset y empezar desde cero reparando la fibra capilar en profundidad con un método orgánico.

Al comienzo de utilizar un champú orgánico -y otros productos de esta gama- podemos tener la sensación de que hemos perdido ‘calidad’ en nuestro cabello. Ya no tiene el mismo aspecto de antes sino que parece que -el nuevo tratamiento- nos ha dejado un cabello sin brillo, más áspero e, incluso, pegajoso. Este puede ser un efecto negativo del uso de champús orgánicos en las primeras fases del tratamiento natural, es un proceso natural.

De primeras, el cabello necesita iniciar un proceso detox de los productos a los que estaba acostumbrado y de los cuales se defendía. Es necesario que el tallo del pelo, la fibra capilar, el cuero cabelludo… se acostumbren a la nueva rutina orgánica.

Algunos otros beneficios del uso de champús orgánicos son:

  • Evitan la caída y sequedad del pelo
  • Combaten la caspa
  • Proporcionan suavidad y brillo: al eliminar las impurezas y controlar el exceso de producción de grasa.
  • Son ecológicos: son 100% biodegradables, no contaminan ni perjudican la salud.

Luego, existen remedios ‘caseros’ que nos pueden ayudar a potenciar el efecto de los champús orgánicos sobre nuestro cabello. Esto supone una gran ventaja, pues podemos nutrir y cuidar de nuestro pelo tanto por fuera como por dentro.

La alimentación es fundamental -y parte de los nutrientes llegan al pelo a través de los capilares sanguíneos- pero, además, podemos hacer mascarillas orgánicas naturales que contengan aceites para el cabello, como el de argán, lo que contribuirá a la nutrición de nuestro cabello.

Además, para potenciar el brillo, podemos aplicar vinagre orgánico -diluido en agua- y aplicarlo con un spray a distancia. El vinagre orgánico de uso capilar ayuda a eliminar la caspa y las escamitas de piel que se pueden enredar en el pelo. También, se pueden emplear aceites esenciales de romero, tomillo u ortiga blanca para tratar nuestro cabello.

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