Aceites para el pelo

Aceites para el pelo

En el cuidado del cabello, hay dos categorías de productos: los que mejoran el pelo superficialmente y los que lo reparan en profundidad; en éstos se encuentran los aceites para el cabello, un tipo de óleos nutren e hidratan el cabello volviéndolo más denso y brillante.

Los aceites para el cabello penetran profundamente en la fibra capilar para reestructurarla. Hacen que tu cabello esté más brillante, más fuerte y más suave al tacto (pero, cuidado, tocarse el cabello demasiado es uno de los factores que puede ensuciarlo y volverlo más graso). Nutrida e hidratada, la fibra capilar se hincha y gana volumen, lo que la hace más resistente a los tratamiento externos (calor de planchas, cepillado, secado con secador) y evita que se rompa.

Regenerado por los aceites, el cabello está más suave y sedoso. Además, lo protegen de las agresiones externas, como el sol, la humedad o la contaminación. También sellan la humedad, lo que evita que el cabello se reseque. Por último, son geniales para suavizar tus longitudes mientras eliminan el encrespamiento.

¿Qué aceite para el cabello elegir?

Cada cabello es un mundo y tiene un tipo de necesidades distintas. En el mercado existen múltiples aceites capilares con diferentes propiedades: desde purificantes a protectoras, pasando por nutritivas, suavizantes o reparadoras.

Por ejemplo, si tu cabello está deshidratado, el aceite a base de karité, de aguacate, de argán o de almendra dulce serán tus mejores aliados. Por otro lado, si tienes el cabello sensible y necesitas fortalecerlo, los aceites de jojoba, oliva o coco lo protegerán, eliminando -además- las células muertas.

Lo ideal es elegir una fórmula de origen natural 100% vegetal para garantizar la mayor eficacia. Existen aceites minerales, pero éstos no son -para nada- una opción para el cuidado, nutrición e hidratación del cabello.

¿Cómo aplicar los tipos de aceite para el cabello?

A la hora de utilizar aceites para el cuidado del pelo hay que leer bien las recomendaciones del fabricante. Éstas suelen estar impresas en la etiqueta del producto, por lo que allí conoceremos si el aceite capilar que hemos comprado debe aplicarse antes o después del champú. Igualmente, existen aceites capilares de uso diario, otros que se aplican durante el peinado sobre el cabello seco o mojado. Además, cada aceite tiene sus ventajas para adaptarse mejor a la fibra capilar, respetando su naturaleza: cabello teñido, seco, dañado, quebradizo o normal.

Aún así, hay que elegir bien el aceite vegetal que aplicamos sobre el cabello, pues una mala elección puede engrasar el cabello y dar apariencia de pelo graso. Existen diferentes formas de aplicación:

  • Aceite capilar diario: aplíquelo sólo en los extremos de las fibras capilares por la mañana o por la noche, de la misma manera que un suero.
  • Aceite capilar mensual: aplica un baño de aceite que aporte vigor a tu cabello. Extiende el producto desde las raíces hasta las puntas y déjalo actuar el mayor tiempo posible antes de lavar el pelo con champú.

En perfecta afinidad con la fibra capilar, los aceites para el cabello se adaptan al cabello normal, seco, quebradizo o dañado para restaurar la fuerza, el brillo y la flexibilidad.

Para estar sano, el cuero cabelludo necesita ser bien irrigado, por lo que la microcirculación de la sangre debe ser estimulada localmente mediante masajes con aceites capilares sobre el cuero cabelludo, lo que aumenta el suministro de oxígeno y nutrientes. Para ello, se puede realizar un masaje con aceite vegetal para el cabello (almendra dulce, oliva, onagra, sésamo o argán), al que se añaden aceites esenciales estimulantes y purificantes. Se puede realizar una vez a la semana, durante un par de minutos.

Tipos de aceite para el cabello de origen natural

Con una aplicación continuada, los aceites protectores y reparadores del cabello ayudan a mantener el cabello saludable. Cuidan tu cabello diariamente y resuelven tus pequeños problemas capilares del momento.

Aquí hay una selección de aceites protectores y reparadores para el cuidado del cabello. Para aumentar su eficacia y reparar las puntas de tu cabello, cuidarlo y decir adiós a las fibras debilitadas, puedes aplicarlos en forma de baños:

Aceite de Jojoba

El aceite capilar de jojoba (simmondsia chinensis) es perfecto para estimular e hidratar el cuero cabelludo, pero también un gran tratamiento contra la caspa. Este aceite tiene la capacidad de regular el sebo de su cuero cabelludo mientras reduce la caspa y la rotura del cabello. Su acción reparadora y nutritiva también lo convierte en un excelente acondicionador para combatir el cabello seco. Se recomienda especialmente su uso en verano como filtro UV.

Aceite de Coco

El aceite capilar de coco (cocos nucifera) es uno de los aceites protectores del cabello más versátiles. Permite mantener el cabello bien hidratado al fortalecer también la fibra capilar. El aceite de coco también proporciona un cuidado intenso al cabello opaco, seco y frágil gracias a sus virtudes nutritivas y resulta ideal como una mascarilla seguida de un champú orgánico. También evita la rotura del cabello.

Aceite de Baobab

El aceite capilar de baobab (adansonia) es un excelente humectante para el cuero cabelludo. Puede penetrar profundamente en los folículos pilosos y, gracias a su contenido en vitaminas A, D3 y E, promueve el crecimiento del cabello. Del mismo modo, una aplicación regular de aceite de baobab combate eficazmente la caspa, repara el cabello dañado, revive el cabello opaco y puede hacer que el cabello sea más grueso.

Aceite de Aguacate

El aceite capilar de aguacate (o avocado) (persea americana) es muy rico en ácidos grasos que nutren intensamente y promueven el crecimiento del cabello; además contiene vitaminas B y E, esenciales para el crecimiento, fortalecimiento de la fibra capilar y la nutrición del cuero cabelludo. Es ideal para aplicar en el masaje del cuero cabelludo asociado con el aceite de ricino para estimular el crecimiento de pelo.

Aceite de Ricino

El aceite capilar de ricino (ricinus communis), conocido por sus propiedades estimulantes para el crecimiento del cabello, no penetra en el cabello sino que lo cubre y lo protege siendo -además- un excelente aceite reparador del cabello. Ayuda a resolver problemas como el adelgazamiento del cabello, el cuero cabelludo seco, la caspa y el cabello debilitado.

No es muy fácil de aplicar y por lo tanto debe ser mezclado con otro aceite. Tiene ácidos grasos cercanos a los que están presentes naturalmente en el sebo del cuero cabelludo, lo que lo convierte en un producto natural muy eficaz. El aceite de ricino también se utiliza como acondicionador de cabello.

Aceite de Oliva

El aceite capilar de oliva (olea europaea), preferiblemente virgen extra, es muy penetrante; repara las raíces del cabello gracias a su contenido en vitaminas A y E. También hidrata el cuero cabelludo seco. Además, el aceite de oliva mejora el brillo y el crecimiento del cabello gracias a sus antioxidantes.

Aceite de Argán

El aceite capilar de argán (argania spinosa) es, muy rico en vitaminas E y F, ácidos grasos, polifenoles y en caroteno, repara las membranas celulares (gracias a sus antioxidantes) y limita la acción de los rayos ultravioletas. El aceite de argán también es conocido por sus propiedades hidratantes, protectoras y reparadoras. También restaura el brillo del cabello, ya que es bastante ligero, reduce el picor y lucha contra la pérdida de cabello.

Aceite de semillas de Uva

El aceite de semillas de uva (vitis) es muy útil si tienes un pelo fino que se rompe, este aceite reparador es el adecuado para ti. Muy ligero, este aceite capilar refuerza la fibra capilar dañada sin apelmazar el cabello.

Aceite de Almendra

El aceite capilar de almendras (prunus dulcis) revitaliza y fortalece tu cabello. Está especialmente indicado para luchar contra la caspa. Tiene virtudes suavizantes, nutritivas y reparadoras de la fibra capilar.

Recuerda que no necesitas tener un armario entero de aceites para el cabello en tu casa para cuidar tu cabello de forma natural pero sí saber cuál es el mejor para cada momento y tipo de pelo.

¿Qué aceite capilar utilizar en cada tipo de pelo?

No hay nada como un baño de aceite antes del champú para reparar una fibra dañada y sellar las escamas del cabello. Gracias a su afinidad con el pelo, los aceites lo nutren, haciéndolo más denso y brillante. Hay que recordar que los folículos pilosos del cabello producen sus propios aceites esenciales, por lo que aplicar aceites sobre el pelo no supone introducir un agente externo en nuestro cabello.

Gracias a los aceites capilares, las fibras se rellenan y ganan volumen, lo que también hace que el pelo sea más resistente a las agresiones del estilismo (calor de planchas, cepillados y peinados tirantes, secado con secador…) y evita que se rompa.

Cada aceite tiene un efecto distinto y cada tipo de cabello necesita un objetivo diferente:

Aceite para el pelo con efecto fortalecedor

combina aceites esenciales (cedro, niaulí, romero… ) con aceites de argán y sésamo. Se aplica en las raíces o en las longitudes para fortalecerlas y reducir la irritación.
Suplemento de aceite revitalizante contra la pérdida de cabello, Puressentiel, 15,70 euros por 100 ml.

Aceite para el cabello con efectos calmantes

enriquecido con 25 extractos de flores y plantas, este aceite de girasol calma el cuero cabelludo y puede ser usado en el cuerpo o en el baño.
Aceite aromático calmante para el cuerpo, el baño y el cuero cabelludo Shampure, Aveda, 24,50 euros por 50 ml.

Aceite para el cabello seco y muy dañado

El aceite para el pelo puede aplicarse antes de una mascarilla para reforzar su lado hidratante, o incluso mezclarse si el pelo es muy grueso. Después del champú, el aceite ayuda a proteger el cabello de las agresiones externas: actúa como una barrera contra la humedad y, si se elige con filtros UV, incluso protegerá contra la oxidación debida al sol.

Aceite capilar para un efecto nutritivo intenso

Los aceites de aguacate, germen de trigo, coco, borraja, kukui (extraído de la nuez del candelabro, un árbol asiático, y que facilita el desenredado), macadamia o argán (que regula la producción de sebo) por sus altos componentes en ácidos grasos son los que más y mejor nutren las fibras capilares.

Nutritivo: cinco aceites vegetales (almendra dulce, cártamo, ricino, aguacate y jojoba) devuelven la flexibilidad y el brillo al cabello. También hacen que la piel sea suave y satinada.
Aceite 5 sentidos, Furterer, 28,12 euros los 100 ml.

Aceite capilar para el cabello teñido

Contiene aceites de copra (coco) y de mongongo (árbol del sur de África), que restauran la fibra y protegen el cabello, especialmente el cabello teñido, de las agresiones del sol.
El aceite, Leonor Greyl, 33,50 euros por 95 ml.

Aceite capilar para tener un pelo con más brillo

Es necesario cerrar las escamas del cabello, y por lo tanto elegir aceites vegetales nutritivos como el de ricino, jojoba y abisinio. Evítelos si tiene el pelo fino o flácido, ya que alargan el cabello. En este caso, es mejor aplicar sólo unas pocas gotas en los extremos, como un suero.

Aceite capilar para dar forma a las puntas

Lo mejor es optar por un aceite de styling, adecuado para aquellos que quieren un resultado más discreto. Problema: este tipo de producto suele contener, además de aceites vegetales, siliconas que tienden a asfixiar el cabello.

  • Aceite capilar anti-frizz: escualeno y aceites de achiote y macadamia para curar, nutrir profundamente, iluminar y disciplinar hasta el cabello más rebelde.
    Disciplina de cuidado rico Aceite Supremo, Phyto, 26,60 euros por 100 ml.
  • Aceite para el pelo especial para el cepillado: este aceite en spray seco y ligero recubre la fibra capilar con una película protectora de finas siliconas, que se activa con el calor. Se aplica al cabello húmedo antes de cepillarlo.

Acelerador de secado de aceite suavizante, Shu Uemura Art of Hair, 32 euros por 185 ml.

¿Cómo aplicar un baño de aceite sobre el cabello?

Los baños de aceites pueden ser particularmente beneficiosos para el cabello: cuidan el pelo sin apelmazarlo, ayuda a mantener los rizos e hidratan la fibra capilar.

  • Aplica un aceite capilar de origen vegetal -o una mezcla de varios componentes- en la fibra capilar, extendiéndola a lo largo del cabello hasta los extremos, en pequeñas cantidades.
  • Masajea el aceite para cubirir todo el cabello.
  • Deja que el aceite capilar actúe sobre el cabello entre media y una hora. Tápalo con una toalla caliente para facilitar su penetración en la fibra capilar y el cuero cabelludo.
  • Lávate el pelo con un champú suave para eliminar el aceite sobrante.
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