Propiedades emolientes del champú

La palabra emoliente procede del latín mollis, que significa ablandar. En el campo de la dermatología y la cosmética, la palabra emoliente se refiere a un conjunto de fenómenos destinados a hacer que las capas superficiales de la piel sean más suaves, lisas y flexibles.

Las sustancias oleosas son los emolientes por excelencia de los champús para el cuidado del cabello: aceites y grasas de diversos orígenes (vegetal, animal, mineral y sintético) son aquellos que más se utilizan para la hidratación y nutrición del cuero cabelludo.

Los champús con propiedades emolientes dejan la piel más suave e hidratada, gracias a la distribución -en su aplicación durante el lavado capilar- de una fina película de aceite (grasa) que permite la lubricación de la superficie de la piel.

Aún así, los emolientes más grasos (compuestos orgánicos insolubles y grasos al tacto) presentan mayores dificultades a la hora de ser aplicados sobre el cuero cabelludo pues, su propia densidad, hace que sean más complicados de repartir por la cabeza.

Hidratación del cabello con champús emolientes

Los champús emolientes están especialmente indicados para los cabellos secos; estos tipos de pelo -lisos o rizados- recuperan la suavidad, hidratación y flexibilidad tras la aplicación de los emolientes. Existen muchas fuentes de las que extraer los emolientes que, posteriormente, se sintetizan dentro de la composición de un shampoo.

Estos emolientes pueden proceder del huevo (la yema nutre la fibra capilar), de aceites vírgenes vegetales (como el de oliva, almendra dulce o argán); o de árboles como el del aguacate o el karité, cuya manteca nutre e hidrata el cabello al mismo tiempo. Otros, como el aloe vera, estabilizan la hidratación del pelo y son muy utilizados en la formulación de champús para el pelo seco.

Los emolientes pueden, además, ser mezclados con aceites esenciales para el cabello que refuercen la resistencia. Por ejemplo, el romero envuelve y suaviza las fibras capilares; el ylang-ylang activa el crecimiento del cabello y equilibra la secreción sebácea del cuero cabelludo; y, la jojoba revitaliza y nutre profundamente los cabellos más dañados.

Propiedades del aceite de coco en un champú emoliente

La incorporación de aceite de coco en nuestros champús emolientes para cabello tiene muchos beneficios para la fibra capilar pues, de hecho, el aceite de coco tiene propiedades emolientes, hidratantes, nutritivas y antisépticas. La función emoliente del aceite de coco propicia que el cabello se relaje e hidrate y se vuelva más flexible mientras adquiere la suavidad propia del coco.

¿Cuáles son los aceites emolientes más utilizados en los champús?

Listado de ingredientes hidratantes más utilizados en la fabricación de champús emolientes:

  • Aceite de oliva
  • Aceite de argán
  • Aceite de almendra dulce
  • Aceite de ylang-ylang
  • Aceite de romero
  • Aceite de jojoba
  • Aceite de coco
  • Manteca de karité
  • Aguacate
  • Aloe vera

Manteca de karité como emoliente capilar

La manteca de karité es un cosmético natural utilizado, desde siempre, para aliviar el picor del cuero cabelludo reseco gracias a sus propiedades emolientes, que proporcionan hidratación para los cabellos secos y dañados por la ausencia de humedad.

Existen multitud de productos enriquecidos con manteca de karité indicados para la hidratación y reparación del cabello. Desde champús con ingredientes activos de manteca de karité hasta mascarillas para el cabello seco y dañado por el sol, para luchar contra las puntas abiertas (aplica karité en capas muy finas en las puntas) o contra el picor del cuero cabelludo (aplica un poco de manteca de karité sobre el cuero cabelludo, masajea para que penetre profundamente).

Según las necesidades de tu cabello, puedes aplicar mascarilla de manteca de karité completas (por todo el cabello) o parciales (sólo en las puntas); en ambos casos, el método de aplicación de la manteca de karité como emoliente del cabello es el mismo: aplica manteca de karité en el cabello por la noche antes de acostarte y deja que actúe toda la noche. A la mañana siguiente, lávate el cabello con tu champú preferido para evitar que los restos de la mascarilla puedan apelmazar el cabello.

Si no necesitas una aplicación tan intensa de la manteca de karité como emoliente capilar, puedes utilizarlo alrededor de veinte minutos, repartiéndolo por el cabello bajo una toalla caliente. Después, como en el paso anterior, lávate el cabello con champú para eliminar los restos de karité

Fitoqueratina para el cabello: emoliente y humectante

La fitoqueratina (proteína hidrolizada de trigo) es un ingrediente activo compuesto de aminoácidos de queratina similares a los que se encuentran en el cabello y las uñas que aumenta el nivel de aminoácidos naturales en el cabello, aportando fuerza, volumen, vigor y protegiéndolo de la deshidratación.

La fitoqueratina es conocida, también, por devolver la suavidad y la flexibilidad a la piel, fortalecer la estructura del cabello y por mejorar el equilibrio de la humedad del cabello, limitando la deshidratación.

Se puede encontrar en múltiples formatos, como cremas, leches o champús, que utilizan la fitoqueratina como emoliente para hidratar el cuero cabelludo y reparar y nutrir la fibra capilar.

Champús emolientes para pieles atópicas

Las propiedades emolientes de los ingredientes activos de los champús son, también, componentes muy utilizados por aquellas personas que sufren enfermedades dermatológicas como la piel atópica.

La piel atópica es una patología caracterizada por la excesiva sequedad de la piel, que provoca la irritación y escamación de ésta. Se puede dar en todas las partes del cuerpo (la piel, de hecho, es el órgano humano más grande) pero, cuando ocurre en el cuero cabelludo, es necesario utilizar champús dermatológicamente testados para el tratamiento de la piel atópica en el cuero cabelludo.

Existen champús emolientes para pieles atópicas (LetiAT4) que protegen el cuero cabelludo ante la descamación de la piel, que será visible en forma de caspa enredada en las fibras capilares. Este tipo de champús aportan flexibilidad, suavidad y brillo al cabello al tiempo que, gracias a sus ingredientes activos, proporciona una acción emoliente, nutritiva y calmante sobre el cuero cabelludo irritado.

El extracto de algodón que contienen estos champús emolientes para pieles atópicas, forman una película protectora alrededor el cabello que continúa activa tras el aclarado del pelo.

La piel atópica en el cuero cabelludo es una patología que puede afectar en todas las etapas de la vida, siendo indiferente la edad que se tenga: desde adultos a bebés (con o sin costra láctea) pasando por niños y adolescentes. Cualquier persona puede tener tendencia atópica.

¿Cómo aplicar el emoliente en el cuero cabelludo?

Se recomienda ‘calentar’ el emoliente en las manos, y luego esparcirlo por todo el cuero cabelludo en un suave y regular masaje, sin frotar. La aplicación del emoliente debe ser un momento de placer y relajación por lo que, si durante la aplicación del ingrediente emoliente, se tiene sensación de ardor o se aprecia enrojecimiento del cuero cabelludo, es aconsejable cambiar el emoliente.

¿Cuál es el mejor emoliente para el cuero cabelludo?

Existen multitud de emolientes para el cuero cabelludo atópico por lo que, sin duda, el mejor emoliente será el que mejor tolere la piel que necesita tratamiento. En estos casos, es mejor emplear un emoliente sin fragancia, pues éstas suelen contener alcoholes que podrían resecar la piel.

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